jueves, 28 de octubre de 2010

Nueva versión para un relato de Hammet

Entrevista a Juan Sasturain
Egresado de Letras y docente de Literatura. Colaboró en Clarín; diario La Opinión y Página/12. Se desempeñó como jefe de redacción de las revistas Humor y Superhumor. En 1981, con el dibujante Alberto Breccia, elaboraron la historieta "Perramus" premiada por Amnesty International. Dirigió la revista Fierro en 1984 que dejó de circular en 1994 pero Sasturain regresó para dirigir su relanzamiento desde noviembre de 2006, con Página/12 como editora. Como director del suplemento deportivo de Página/12, escribió en forma regular sobre fútbol. Conduce el programa de televisión "Ver Para Leer". En la actualidad, Juan Sasturain, conduce semanalmente un programa de historietas en el Canal Encuentro.

Juan Sasturain estuvo en Córdoba invitado por la Dirección Nacional de Industrias Culturales, el Sindicato Regional de Luz y Fuerza, la Editorial Universitaria de Villa María y la Comisión de Programación. Se presentó en la Feria para acompañar la Exposición de historietas con motivo del Bicentenario, organizada por la Secretaría de Cultura de la Nación. A su vez, participó de una entrevista para acercar al escritor con sus lectores,  coordinada por Carlos Gazzera.
Después de una larga espera por las firmas de libros, fotos, saludos, regalos, Sasturain accedió a la entrevista muy alegremente, a pesar de la extensa charla abierta que duró casi dos horas. Cerca de las 23 hs., con su ritmo habitual, se dispuso a dialogar con nosotros.

Juan, en la Feria del Libro 2009 de Buenos Aires, dijiste que jamás te habías perdido un partido de Boca.

Sí, les dije y se olvidaron.

En la materia Teoría y metodología Literaria, dentro de un corpus de cuentos policiales, estuvimos trabajando un  cuento suyo: Versión de un relato de Hammet ¿Lo tiene presente?

Sí, sí. Es un cuento que yo quiero mucho.

Pensábamos que hace un uso libre del policial y al mismo tiempo, doble. Lahistoria 2 es un tipo de policial en serie con un fin puramente comercial. La historia 1, en cambio, sería un policial negro desde la taxonomía de Lafforgue.

Este cuento le gusta mucho a Piglia justamente por su estructura, a él le gustan estas cosas raras. Lo puso en una antología internacional. No sé qué carajo pueden entender en otros lugares sobre este cuento (risas). ¿Cómo se llamaba el cuento que está escribiendo…?

¿Hugo? “Perdónanos nuestros deudas”.  Ahí nos parecía que se instalaba la parodia y al mismo tiempo un homenaje.

¡Ah, ni hablar! Yo he sido muy admirador de Hammet, un escritor extraordinario, autor de algunas obras maestras, como Cosecha roja  y  El halcón maltés. En fin, todas son buenas.

Y es paródico.

Claro, es paródico. Además hay una cita de economía argentina y un falso seudónimo.

Y con el autor ya muerto se seguían publicando infinitos inéditos.

Los gallegos compran esas cosas que se publican con falsos seudónimos… 

Como Rodrigo de Hoz.

Exactamente. Y esas son marcas muy de coyuntura que quedan ahí y después no significan nada para muchos lectores, ya que la alusión no es determinante para el  desarrollo. Este cuento se ha publicado en lugares rarísimos como en Checoslovaquia. ¡Cómo lo habrán entendido! (Risas)

Se sostiene que la Argentina es un lugar donde se siguen escribiendo policiales.

No sé. El argumento con que se sostiene es falaz. Lo que pasa es que cómo no vas a escribir policiales si todo está atravesado por el delito, la corrupción. Es un lugar común. Pero, en realidad, no es así porque, por ejemplo, muchos de nosotros, y en particular yo, nunca me he inspirado en casos reales, uno se inspira más que nada porque ha leído.

En este cuento, también vemos dos posturas con respecto a la dictadura: la de Hugo con todas las secuelas de la tortura, y la de su mujer que le recrimina su falta de participación.

Sí, ni hablar, ésa es una escena muy patética, muy fuerte.

Este cuento tiene de todo…

Sí, a mí me gustan mucho los diálogos con la nena que lo mira y le dice qué vas a hacer, que no lo mate…

Y Hugo no le cumple la promesa.

¿Saben qué inspiración directa tiene eso? Un cuento de Salinger que se llama “El hombre que ríe” como la novela de Víctor Hugo. Tienen que leerlo.

¿Puede ser que lo haya recomendado en Ver para leer?

Sí, en el primer programa. Y el libro entero se lo recomendé a Birmajer cuando era un pendejo y recién empezaba a escribir. Yo a Salinger le afané el mecanismo [de “El hombre que ríe”].  En el cuento, alguien está construyendo un relato y lo va modificando oralmente, como hace Hugo. En “El hombre que ríe” aparece un chofer que le cuenta cuentos a los chicos para que no molesten y, al mismo tiempo, va teniendo una historia con una mujer. Según cómo le va con ella, va modificando la vida del superhéroe. Me gustó la historia que va contando, las contradicciones, los tironeos, los sentimientos, las imposibilidades que se reflejaban en el destino de sus personajes: si los salvaba o no los salvaba.

En “Versión...” ese rol lo cumpliría Chacha que le pide que no lo maten a Bless.

Y la intromisión de la mujer con lo del atizador, habla en el cuento, de la construcción de la verosimilitud. Porque lo del atizador es un lugar común en esa literatura y la mujer evidencia la inverosimilitud de encontrar algo así en una habitación de hotel.

Bueno, Juan, te agradecemos muchísmo.

Si al final no les contesté nada: hablaron ustedes más que yo, pero para eso están los lectores.

lunes, 25 de octubre de 2010

Edgardo Cozarinsky: en Córdoba después de 40 años

“Escribo para seguir vivo”
           
El domingo 19 de setiembre, Edgardo Cozarinsky ingresó puntual en la Sala Juan Filloy acompañado por Gustavo Pablos y Emiliano Cativa Tolosa, sus entrevistadores. El evento comenzó unos minutos más tarde de lo previsto porque el camarógrafo del programa televisivo Infrarrojo se demoró en colocar su cámara. El cineasta y escritor llegó acalorado como su numeroso público. Luego de repasarnos con su profunda mirada celeste, tocó el vaso de agua que le correspondía pero, al parecer, su temperatura no lo convenció.
Pablos lo presentó consignando la división de su vida profesional entre el cine y la literatura. Refirió que en la década del ‘60 Cozarinsky empezó a hacer crítica de cine y de literatura; a escribir ensayos, y a incursionar en el cine experimental. A mediados de los ‘70 se fue a Europa y estuvo viviendo en Francia hasta fines de los ‘90. Desde el ‘99 hasta la actualidad se ha dedicado a terminar y publicar sus textos inconclusos: libros de cuentos, novelas, ensayos, crónicas. Ha escrito algunos de los mejores libros de la literatura argentina de la última década. La mayor parte de su obra fílmica fue realizada en Europa.
Al finalizar la presentación, la dinámica del encuentro consistió en una gran entrevista. En la primera parte, las preguntas fueron realizadas por Gustavo Pablos y Emiliano Cativa. En la segunda, por los concurrentes.
 Pablos lo interrogó sobre la recurrencia de personajes en desplazamiento en su obra. Antes de contestar, Cozarinsky agradeció al público por estar ahí.  Después, como al resto de las preguntas, contestó con lucidez y sinceridad.
Luego, el mismo presentador le preguntó si al vivir tanto tiempo en Europa no tenía miedo de perder su lengua. A lo que Cozarinsky respondió que no, porque nunca pasó ni un día de su vida sin hablar castellano. El francés era el idioma para la vida práctica pero la lengua de los afectos no dejó de ser el castellano. Explica, además, que siempre escribió en castellano. “No se puede cambiar el idioma fácilmente. Yo puedo redactar muy bien en inglés porque fui a una escuela bilingüe, pero lo más fuerte, lo más profundo, lo que sale de adentro, me sale en castellano”, agregó el escritor.
La pregunta de Cativa respecto de los géneros le permitió contar su experiencia sobre el cine documental. Denomina a sus primeros trabajos, falsos documentales, porque nunca creyó que a través una cámara se registrara una realidad, una verdad. Siempre pensó que lo que uno registra con un cámara está influido por el ángulo de la cámara, el punto de vista, la luz, el momento, entre otros factores.  
Ante la pregunta sobre la razón de su tardía dedicación a la literatura, confesó que no se tenía confianza como escritor. Cuando se fue a Europa en los ‘70, dejaba las novelas inconclusas porque terminarlas significaba publicar y publicar enfrentarse al público y eso le daba miedo. En el ‘99 empezó a escribir porque estuvo muy enfermo y creyó que se moría. Esos días en el hospital le permitieron darse cuenta de que tenía que hacer lo que más le gustaba. La rutina acallaba la reflexión sobre este tema.
Sobre su última película, explica que no filmar a pedido permite hacerlo con mayor libertad, sin límites de tiempo. “Hacer una película así es como tirar una botella al mar, no es para un público multitudinario, uno no sabe si alguien la va a ir a ver”, comentó Cozarinsky. Para responder a la pregunta que le habían formulado, desarrolló una comparación con un fenómeno de los años ‘70: cuando Girri publicaba un libro de poemas y Silvina Bullrich publicaba una novela no aspiraban a tener la misma cantidad de lectores. Concluyó, “no entiendo por qué el cine tiene que aspirar a un público multitudinario”. Ante esto, él valora poder trabajar con la libertad que da la pobreza.
Ve a la Argentina como un espacio más vital que Europa, a pesar de sus gravísimos problemas económicos y sociales. “Si en París la gente se despertara un día con los problemas que cotidianamente suceden en Buenos Aires, como los apagones, se paralizaría Francia”.
 Actualmente, está trabajando en una novela que tiene “el título provisorio y demasiado exigente Ningún amor termina”. Aclaró que el título fue extraído de una cita de María Moreno: “Ningún amor termina, permanece en el lado oscuro de la mente como permanecen los objetos en un cuarto, una vez que apagamos la luz”.
Ante la pregunta sobre su actual  proyecto en cine, se disculpó riéndose por no poder hablar de eso porque le daba miedo ya que es muy susperticioso.
Cuando Pablos abrió la instancia de micrófono abierto para que el público pueda  preguntar, hubo un momento de silencio, hasta que rompió el hielo un hombre muy formal. Con muchísimo respeto le hizo una pregunta sobre un documental basado en un cuarteto de cuerdas de Beethoven. Cozarinsky se vio obligado a interrumpirlo aduciendo que no le sería posible ya que él no era el autor, pero le agradeció que le atribuyera un trabajo que le había gustado tanto.
Ante la pregunta realizada por un integrante del Grupo LETREROS de porqué escribe, respondió: para seguir vivo.
Finalmente, firmó los libros que la gente le acercaba, con la misma calma y dedicación con las que contestó las numerosas preguntas de la entrevista.
El Caribe en la Feria del Libro

La poesía tuvo lugar


El viernes 3 de setiembre a las 20 hs. en la Sala José María Aricó del Cabildo, se realizó una mesa de poesía Lecturas del Caribe con integrantes nacionales e internacionales. Participaron Jorge Luis Arcos, por Cuba; Eduardo Lalo por Puerto Rico y los escritores Washintong Cucurto y Tamara Kamenszain, por Argentina. En reemplazo de Reina María Rodríguez (Cuba) y José Luis Ponte (cubano radicado en España) que no pudieron asistir por problemas de visas fueron invitados el cordobés Silvio Mattoni y Anahí Mallol de La Plata. La Dra. Cecilia Pacella coordinó la mesa.
El Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba organizó este evento a partir del Congreso Internacional El Caribe en sus Literaturas y Culturas, como homenaje en el centenario del nacimiento de José Lezama Lima.
A sala llena, la poesía tuvo lugar en la Feria del Libro.

La paternidad llegó con frases bajo el brazo

 

“Palabras para iluminar el camino a mis hijos”


Seis menos cinco de la tarde. En hilos de sol, el reggae flota en la peatonal frente a la Biblioteca Arturo Capdevila. Los perros ladran a los que no bailan o no dejan una moneda a los músicos callejeros. Es el último domingo de la Feria del libro. Dentro de la Biblioteca, Adrián Valan prepara la presentación del libro Un año bisiesto de... grandes verdades. Una recopilación de 366 frases de personajes célebres y anónimos populares. Comentarios y anécdotas personales iluminan cada cita. A cada autor elegido lo acompaña una reseña bibliográfica pertinente. César Peralta, artesano riojano, aportó las ilustraciones de tapa e interior del libro. Adrián, integrante del colectivo cultural La Solapa, contó con la ayuda de las compañeras más jóvenes del grupo. Cuatro niñas, de 9 y 15 años, leyeron las citas que más les impactaron. Lucila Vitale, presidenta de La Solapa, con una sonrisa de abuela, se encargó de unir los espacios en blanco entre cada lectura. Shakespeare, Neruda, Quino, Lennon y Jardín Florido, personaje mítico de nuestra peatonal, forman parte de las selecciones. Julieta, Celeste, Carola y Joselina maravillaron a los espectadores cuando nombraron su celebridad favorita del libro. Leyeron 5 citas de Adolfo Castelo, periodista argentino ya fallecido. Se destacaron, “Argentina un país rico lleno de pobres” y “Una dosis de humor ayuda a quitar el dolor”. Las pequeñas declamadoras dieron una cuota de emotividad y nostalgia a la presentación. La última cita, con su voz de 9 años, fue leída por Julieta: “Cásate con un arqueólogo, cuando más vieja te hagas, más encantos te encontrará”  perteneciente a la escritora inglesa Agatha Christie. En ese momento, estallaron las risas a lo largo de la Biblioteca. Antes de despedirnos, Adrián nos contó cómo el nacimiento de sus dos hijos motivó este libro con el cual intenta: “dejarles un legado de frases que los animen a seguir cuando la vida se hace más oscura”.
Una nueva mirada sobre Rodolfo Walsh

RODOLFO WALSH. Los años montoneros, Cuaderno de Sudestada Nº 3

La presentación del nuevo libro sobre Walsh se llevó a cabo el domingo 5 de setiembre a las 18 hs. en el Auditorio Obispo Mercadillo. Fue organizado por Cuadernos de Sudestada - Ediciones Continentes con la adhesión de Editorial Espartaco Córdoba. 
Rodolfo  Walsh
 Los años montoneros
Los jóvenes realizadores de la Revista Sudestada, Hugo Montero e Ignacio Portela, acaban de publicar un libro con su investigación sobre los últimos años de la vida de Rodolfo Walsh. Los autores consideran que hay poca investigación sobre esta etapa que va desde 1973 hasta el final de su vida.  Ellos la consideran muy interesante desde lo periodístico y desde lo político. Deciden poner el acento en este segmento de la vida de Walsh porque fueron años marcados por el compromiso. Esto significaba un paso hacia adelante en su proceso de involucrarse con una realidad que lo atravesaba.
En los cuadernos de Walsh escritos hasta el ‘73 puede verse su transformación de periodista a cuadro político, con lo que significaba ser militante en épocas de lucha armada.
Luego de la explicación sobre los motivos de la investigación y publicación del material, el público realizó preguntas a los periodistas. La presentación permitió que se pusieran en cuestión temas problemáticos tales como la inmolación de los militantes de izquierda al caer en manos de los militares.
Juan Sasturain cerró la 25ª Feria del Libro

Durante dos horas la literatura estuvo de fiesta

Diez minutos más tarde de la hora prevista, un público heterogéneo en cuanto a edades y estilos espera a Sasturain. Ya se respira una atmósfera como la que genera en sus cuentos, novelas y también, en el programa televisivo Ver para leer.
Sasturain llegó acompañado por Gazzera, su presentador, quien reafirmó este clima de complicidad y humor. Desde el principio anunció que no haría una presentación convencional del escritor porque considera que acota lo que el autor, el personaje, demuestra en la charla.
Agregó que como hincha de Boca, Sasturain se inmolaría al perderse el partido.
La invitación tuvo como motivo el cierre de la Feria pero también, el acompañamiento de la muestra de historietas sobre el Bicentenario organizada por la Secretaría de Cultura de la Nación.  En la entrevista, Sasturain recalcó lo particular de la elección de realizar como única publicación sobre el Bicentenario el libro de historietas La Patria dibujada, de la que estuvo encargado. Este tema derivó en una interesante charla llena de anécdotas sobre una especie de historia de la historieta en Argentina.
Luego, conversaron sobre el género policial, lo cual dio nuevamente posibilidad al escritor de explayar su erudición sobre el tema. Sasturain no sólo ha escrito cuentos y novelas pertenecientes a este género sino que además actualmente dirige la colección Negro Absoluto.
Como tercer gran tópico hablaron sobre la literatura actual, su rol y, particularmente, la realizada por nuevos escritores. Sobre esto, Sasturain opinó que se está publicando mucho, diverso y muy bueno.
Hablaron de Ver para leer, al que Juan considera como un programa de literatura, no de libros. Una anécdota que lo verifica es el hecho de que muchos de los títulos sobre los que se habla en el programa no se consiguen en las librerías. Para él los libros son sólo portadores de literatura. 
Asimismo, hablaron de su trabajo en el Diario Página 12. Sasturain no considera que hace periodismo y estableció la diferencia entre él y los periodistas reconocidos que trabajan en ese medio. Enfatizó que no es ni se siente periodista sino que trabaja en los medios.
El micrófono se abrió al público con una pregunta sobre literatura brasileña. El escritor  lamentó que le preguntaran sobre un tema del que no se considera un gran conocedor. A pesar de su afirmación demostró una importante lectura del tema.
La mayoría de las preguntas no fueron inteligentes ni interesantes y, aún así, Sasturain respondió con la voluntad de que sus respuestas sí lo fueran. Por ejemplo, la pregunta sobre Julio Cortázar le permitió explayarse sobre su obra.
El extenso y entretenido diálogo con Sasturain terminó en forma emotiva con un unánime aplauso del público. Enseguida firmó infinidad de libros con afectuosas dedicatorias. Uno de estos lectores le avisó que Boca había dado vuelta el resultado. Una pareja le regaló un llavero con su nombre, hecho en los talleres del Ferrocarril. Un joven dibujante le mostró varios de sus trabajos que Sasturain miró y comentó atentamente.
Todos nos fuimos sintiendo que la literatura también es una fiesta.

El último domingo llegó más liviano


La 25o Edición de la Feria del libro se despide con ofertas


Descuentos que oscilaron entre 10% y 20% invitaron a cientos de lectores a juntarse con su libro favorito. Los indecisos de siempre quedaron sin excusas para comprar ese libro que hojearon, más de una vez,  ante la mirada atenta del vendedor. La mayoría de los stands se sumaron a la promoción. Además hubo una amplia gama de 2x1 en literatura clásica a lo largo de toda la feria para que nadie se marchara sin su Homero o su Platón. Editoriales locales ofrecieron una propuesta bien interesante: obsequiaban libros de escritores cordobeses con cada compra. Lucrecia, una vendedora, nos comentó el objetivo de este proyecto: “la idea es difundir autores jóvenes de nuestra literatura, y quizás el libro regalado termine gustando más que el comprado”.

viernes, 22 de octubre de 2010

Heroínas olvidadas

Juana Azurduy
El domingo 19 de setiembre a las 18 hs., el grupo literario Imágenes presentó la charla “Homenaje a las mujeres que forjaron la patria” en la sala Juan Filloy del Cabildo. El grupo, integrado por Margarita Fernández, Silvia Maorenzic, Miriam González, Lelia Recalde Deponte, Latifa Charafedín y Jorge Giménez Dreller,  se dedica desde hace tiempo a rescatar del olvido a  personajes de la historia, la literatura o el arte cuyos aportes han resultado desconocidos o poco apreciados por la sociedad. 

La sala, ubicada en el segundo piso del Cabildo, se mostró colmada de público preferentemente femenino, ansioso de escuchar la interesante propuesta: conocer las peripecias vividas por mujeres argentinas –aristócratas unas, muy humildes otras- en los momentos culminantes de la lucha por la independencia nacional. Heroínas sistemáticamente ignoradas por el relato histórico, que otorga los laureles a los próceres masculinos. En el discurso de los disertantes, fueron sucediéndose las apasionantes biografías de aquellas mujeres.  Con sumo esmero, los miembros del grupo desgranaron detalles asombrosos de las vidas de Macacha Güemes, Juana Gabriela Moro, Manuela Pedraza, Martina Céspedes, Juana Azurduy.  El broche final fue un emotivo poema dedicado para cada una de ellas.


Al finalizar, la coordinadora Carmen Bellido Parra dirigió unas palabras alusivas al coraje y patriotismo de aquellas jóvenes, emblemas de lucha, sacrificio y pasión por la libertad.

Antes de retirarse de la sala, algunos asistentes se acercaron a los oradores  para felicitarlos y agradecerles por tan valioso aporte.  Ellos se despidieron con la íntima convicción de haber restaurado algo de la selectiva memoria histórica.

Más información en:



L’América pendiente…
 Miguel Angel Pussetto no asistió a la presentación de su propio libro
El autor faltó a la cita sin previo aviso. El domingo 19 de Setiembre a las 18 hs, la gente que estaba reunida en la sala Azor Grimaut del Cabildo, se vio desconcertada.  Luego de varios minutos de espera, una de las responsables de la organización de la Feria se presentó en el lugar.  La coordinadora se  mostró tan sorprendida como el público por la ausencia injustificada del escritor.  Pidió disculpas a los asistentes por la situación, y los invitó a abandonar la sala.  Los lectores, convocados por el título del libro y el  interés por el tema americano, se retiraron visiblemente defraudados. L’América y su descubrimiento, quedaron pendientes…